Mariano Navas

Antiguo alumno y padre de alumnos del Colegio San Juan de Ávila

Yo fui un antiguo alumno de este Colegio y estoy muy orgulloso de ello.

Todos mis hermanos, seis, en total, fuimos alumnos de este mismo colegio, a pesar de que vivíamos en Salobreña y el transporte público, casi el privado también, brillaba por su ausencia. Aún así, acudimos a este centro desde mediados de los años sesenta hasta casi los ochenta. Tuvimos buenos maestros que se preocuparon por nuestra formación; había un trato cercano, cálido, casi familiar, pues ellos conocían bien las circunstancias y condiciones de la familia de cada alumno. Y, lo más importante: No sólo nos formaron bien en conocimientos, sino que se preocuparon mucho de formar personas, buenas personas para el futuro, con buenos valores para vivir en sociedad.

Siendo ambos alumnos de este centro, a mi mujer la conocí en él y, así, cuando nuestros hijos se encontraron en edad de ser escolarizados, en este mismo Colegio fueron matriculados. Ellos han tenido, de igual modo una buena formación académica y han sido muy buenos alumnos, más tarde, tanto en su educación secundaria como en la universitaria. Todos, padre, madre e hijos estamos orgullosos de haber pasado por este entrañable y especial Colegio.

12/02/2015