Claudia Navas

Antigua Alumna del Colegio San Juan de Ávila

“Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”. Así comienza uno de los poemas más célebres de los “Campos de Castilla” de Antonio Machado a comienzos del siglo pasado.

Pues bien, en mi caso, mi infancia son recuerdos de un patio de colegio. Del colegio San Juan de Ávila de La Caleta de Salobreña. Podría pasarme meses contando experiencias de aquellos días de mi niñez, un tiempo en el que descubrí que la amistad no es sólo una palabra que se acentúa en aguda. Allí conocí a los que hoy felizmente me acompañan en esta larga travesía que es la vida. Y seguramente yo no sería la persona que soy sin el gran equipo humano que hay detrás del Colegio San Juan de Ávila, donde los maestros, además de enseñarme las tablas de multiplicar o quién descubrió América, me enseñaron a vivir, a experimentar y a comprender lo que me rodea. Unos maestros que siempre nos ayudaban cuando hacía falta, ya sea en el campo académico o en el personal. En definitiva, volver atrás la mirada a veces no es fácil, pero compensa (y de qué manera) si entre tus recuerdos tienes la suerte de haber estudiado en el Colegio San Juan de Ávila de La Caleta, para el que no tengo más que agradecimientos por todo lo que me han enseñado y por ser quien soy.

13/02/2015